“El hombre ante las circunstancias extremas”

(El siguiente texto, lo escribí en mi último año de universidad,  en el año 2000, 
en esa etapa de la formación de un ingeniero civil  en que lo hacen sacar su lado filosófico)

A través de los años, los hombres se han fijado a sí mismos una serie de normas y conductas, que han variado dependiendo de la época, de la cultura, y principalmente de las circunstancias que prevalecen a su alrededor. De este modo, los individuos que no se someten a estas normas han sido considerados siempre como “anormales” o “inadaptados” y “locos”. Pero muchos de estos individuos que no han acatado las reglas y las normas, han logrado cambiar al mundo en muchos aspectos. Podemos remontarnos a los primeros seres humanos que habitaron el planeta; imaginemos la época en que los humanos aun no inventaban las herramientas, ni mucho menos dominaban el fuego. Es muy posible que entre los individuos de aquellos grupos existiera una norma de conducta, la cual indicaba que el acercarse al fuego provocado por algún rayo, podría ser  una situación peligrosa, e incluso mortal. Ahora imaginemos a uno de los “anormales” que mencionábamos, quien a pesar de las indicaciones de los más viejos del grupo, al ver un tronco en llamas debido a un rayo, decide acercarse, y experimentar por si mismo aquel fenómeno considerado como peligroso. Se acerca, y toma una rama para experimentar metiéndola en las llamas,y se da cuenta de que aquella vara se prende en el fuego, y poco a poco comprende que con cierto cuidado, este no puede provocar daño a quien lo maneja con precaución. Obviamente, con el tiempo lo demás miembros de su grupo se darán cuenta de que su conducta en relación al  fuego ya no es aplicable pues uno de sus miembros demostró que se puede controlar aquella fuerza. También se darán cuenta de que el fuego les permitirá defenderse de sus enemigos, preparar algunos alimentos, y brindarles calor y luz durante las largas noches dentro de las cuevas arcaicas.

Podemos darnos cuenta, de que lo que conocemos como normas de conducta, son solo producto de una cierta cultura y forma de vida de la sociedad en la que nos desenvolvemos. En la actualidad podemos pensar en muchos tipos de normas: como debemos de vestirnos, que debemos comer, que debemos tomar, con qué  personas debemos ejercer nuestra sexualidad, etc. Muchas de estas normas están basadas en argumentos positivos, pero otras tantas son solo criterios impuestos por un grupo de personas.

Al respecto, el psicólogo norteamericano Abraham Maslow, realizo diversos estudios acerca de cuáles son las normas que rigen al ser humano. Maslow se dio cuenta del punto que expusimos en los párrafos anteriores: lo que para algunas personas  era normal, para otras era anormal. Lo que a Maslow le interesaba era definir cuál era la norma en la conducta humana para poder emitir sus dictámenes como psicólogo. Logro definir que lo que muchos consideraban como una conducta normal, no era más que una conducta ordinaria en un grupo de individuos. Para ejemplo podemos citar la conducta de la sociedad en nuestro país, en épocas pasadas. En la primera mitad del siglo XX, era muy común que los padres educaran a sus hijos utilizando castigos corporales, principalmente los golpes. Era algo ordinario, y por lo tanto, se consideraba como algo normal. Al pasar los años, y con la entrada de otras ideas, esta situación paso a ser algo “anormal”, dejando de ser una práctica común. Aquí se podrían defender ambas posturas, la del padre “castigador pero firme” y la del padre amoroso y consentidor, pues ambas pueden tener sus puntos de razón. Vemos como debido a la cultura predominante en nuestro tiempo y espacio, se da la aceptación por una u otra de estas posiciones.

Volviendo con Maslow, podemos decir que este psicólogo llego a la conclusión de que aunque los hombres del mundo tienen diferentes costumbres y creencias, tienen una misma naturaleza humana, que es común a todos los individuos, y que el considero podrían ser un buen indicador de la normatividad humana. Estos indicadores son las necesidades humanas. Según Maslow, el hombre tiene 5 tipos de necesidades:

  • Fisiológicas
  • Seguridad
  • Afiliación (amor y comunidad)
  • Reconocimiento (estima y propia estima)
  • Autorrealización

El orden de estas necesidades no fue dado arbitrariamente. Si bien es deseable que el ser humano se auto realice, esta necesidad no es indispensable para su supervivencia, por el contrario, un ser humano no puede vivir sin respirar, comer o tomar agua. Así vemos que las necesidades enlistadas arriba, han sido puestas en orden de importancia de mayor a menor.

Aunque las necesidades fisiológicas son para Maslow las de mayor importancia, el hombre no vive solo para satisfacer estas. Dentro de una comunidad en la que la satisfacción de las necesidades básicas está asegurada, es viable que los individuos traten de alcanzar la satisfacción plena de las necesidades superiores. Podemos ver claramente los ejemplos de esto en nuestro mundo actual: un niño que vive en una zona azotada por la hambruna, solo pensara en satisfacer su hambre para poder sobrevivir, mientas que un niño que vive en un país rico y desarrollado, piensa en divertirse, ser popular o ser el primero de su clase. Vemos pues, que la satisfacción de cada una de estas necesidades se lograra gradualmente dependiendo del medio en que nos desenvolvamos.

Otro factor muy importante son las situaciones a las que nos enfrentamos. Pensemos en el caso de los judíos europeos durante la segunda guerra mundial. Gran cantidad de ellos fue llevada a los campos de concentración a vivir situaciones “infrahumanas”. Ahora tal vez este último término toma poco más de significado. En sí, la palabra describe una situación en la que se vive como si uno no fuera humano, como si se tratase de un animal. Comparando con las necesidades enlistadas por Maslow, vemos que esas situaciones están por debajo de las condiciones que satisfacen las necesidades básicas de un ser humano. Por medio de películas, novelas y documentales, se ha intentado mostrar cómo se vivía en aquellos campos de concentración.

Pongámonos en el lugar de un judío alemán de edad adulta, y pensemos en todo lo que sentiría en aquella situación: primeramente, el ser transportado sin saber el destino, al principio se tiene la incertidumbre de a donde lo llevaran, de cómo lo trataran, y se llega a tener la esperanza de ser llevado a una simple prisión, pero al final se da cuenta con tristeza que lo han llevado a un campo lleno de figuras pálidas y sucias, que solo asemejan a personas, después de sufrir el recorrido dentro de un tren atestado de gente, en donde no había lugar para siquiera sentarse en el suelo. Poco a poco la moral decae, y la esperanza se hace mínima, y por fin se desvanece al enterarse de las atrocidades de aquel lugar: los primeros en morir al llegar al campo son los ancianos y los niños, los cuales no sirven a los propósitos de los carceleros, no sirven para trabajar en las factorías militares. Ahora el individuo se enfrenta al rudo trato de los soldados y a su falta de humanidad, y poco a poco se va haciendo a la idea de que le será difícil sobrevivir. Los individuos trataran de satisfacer sus necesidades de alimentación de cualquier forma, incluso llegaran a traicionar a sus compañeros, y hasta cooperaran con los opresores, con tal de conseguir su satisfacción. Viktor L. Frankl, psicólogo judío que vivió en carne propia esta situación, nos cuenta en su libro “El hombre en busca de sentido”, como algunos de los prisioneros se convertían en “capos”, los cuales tenían una función parecida a la de un capataz, a cambio de ciertos privilegios otorgados por las autoridades militares del campo. Este comportamiento se consideraría anormal dentro de una sociedad tan unida como la de los judíos, por lo que vemos que el hombre es capaz de todo para satisfacer sus necesidades básicas frente a una situación extrema.

Hay personas para las que la traición, la extorsión y la corrupción son totalmente ordinarias y por lo tanto normales, y de igual modo existen individuos para los que es totalmente lo contrario, debido al ambiente donde se han desarrollado. Hemos hablado ya mucho del medio ambiente en el que se desarrolla el ser humano, y tal vez pareciera que estas ideas coinciden con las de Burrhus Frederick Skinner, psicólogo estadounidense, quien dice que el hombre es el resultado del medio ambiente en el que se desarrolla, colocando a la humanidad como meros animales sin razonamiento y de comportamiento condicionado. Pero es diferente, ya que el hombre solo intenta adaptarse al medio para satisfacer sus necesidades.

Tal vez un ejemplo desde mi punto de vista como ingeniero civil, de cómo se satisfacen las necesidades humanas sea el de la construcción de una nueva ciudad. Al principio, solo existe un lugar inhóspito y deshabitado, en el que un ser humano se vería en aprietos para sobrevivir. Lo primero que debe solucionarse, es la dotación de agua potable para el nuevo asentamiento humano. Se buscan fuentes de abastecimiento y se transporta el líquido hasta el lugar donde se utilizara. También será necesario producir o traer alimentos, por lo que se preparan las tierras para los cultivos, y se construyen caminos, carreteras o ferrocarriles para el transporte de todo lo necesario. También se contempla la necesidad de estar protegidos contra posibles amenazas, por lo que surgen desde destacamentos militares hasta comisarias. Se construyen tambien casas para el alojamiento de los pobladores, y calles para comunicarlas con los edificios que prestaran servicios comunes, como los mercados, y otros establecimientos de este tipo. Con la creación de las vías de comunicación y la llegada de vehículos automotores, será necesario construir gasolineras y talleres mecánicos para los vehículos. Poco a poco el pueblo va tomando forma y aumenta su población. Ahora es necesario contar con edificios para el gobierno de la comunidad, hospitales para atención a la salud, y también se debe satisfacer otros tipos de demandas, por lo que incluso nacen cantinas, bares, etc. Hasta este punto hemos cubierto las necesidades fisiológicas, de seguridad, y de comunidad; es tiempo de cubrir las necesidades superiores.

Tal y como habíamos citado a Maslow, las necesidades superiores son: estima y propia estima, y autorrealización. ¿Cómo se cubrirán estas necesidades dentro de nuestro naciente pueblo? Bueno, hasta cierto punto esto es fácil. Para aumentar la estima entre la gente, se crean vecindarios se realizan eventos sociales, incluso las fiestas religiosas llegan a servir para este fin. Para satisfacer la autorrealización de los pobladores, podemos valernos de la educación. La educación esencial o básica, nos sirve para preparar a los individuos y que estos tengan la capacitación para desempeñar mejor sus funciones e incluso obtener un mejor ingreso económico. La autorrealización puede llegar por medio de la creación de escuelas tanto básicas como técnicas y profesionales, sin dejar pasar los institutos de artes y el fomento a la cultura entre los habitantes del pueblo… Desafortunadamente vemos que lo expuesto en este último párrafo suena a utopía. Para empezar, en México, y tal vez en casi todo el mundo, no existe la cultura de formar nuevas ciudades. En nuestro país la gran mayoría de las ciudades importantes tienen más de cien años de haberse formado, y muchas llegan a los 400 años. Esto provoca un gran problema en cuanto a infraestructura urbana. En la ciudad de Aguascalientes se vive esta realidad reflejada en el aspecto del agua potable. Debido a que la infraestructura hidráulica ha tenido que irse adaptando a la creciente mancha urbana, se han tenido deficiencias en el aspecto del diseño, así como la presencia de numerosas fugas que desperdician el agua en muchos puntos de la ciudad, en donde se ha requerido un  racionamiento de agua, ya que no se cuenta con el servicio durante todo el día. A pesar de esto, hay lugares en la república mexicana en donde ni siquiera tienen agua entubada, y en donde aún deben obtenerla de forma manual en los ríos o pozos de la localidad. Vemos pues, que en estas poblaciones en donde no se satisface adecuadamente las necesidades básicas, es difícil llegar a cubrir las necesidades superiores por una simple cuestión: primero es comer que auto realizarse.

Como mencionábamos al principio de este ensayo, han sido los “anormales”, “locos” y “desadaptados” los que han cambiado a este mundo. Hablemos un poco de algunos individuos.

Tenemos a Cristobal Colón, a quien se le quiso enjuiciar por sus ideas de una tierra redonda, y no plana como era la idea de sus contemporáneos. Y a pesar de las circunstancias tan adversas a las que se enfrentó, logro salir adelante y descubrir un nuevo mundo. Un poco menos conocido es Salomón de Caus, francés del siglo XVII, quien tenía el concepto de máquina de vapor casi dos siglos antes de que este invento viera la luz. ¿Cuál fue la causa de que no se realizara este logro? Nadie consideraba en aquel tiempo que el vapor pudiera mover un vehículo, y por lo tanto, lo consideraron como demente, y fue recluido en un manicomio donde murió en 1626 entonces, ¿todos los locos y dementes tienen algo de razón en su locura? La vox populi dice que no, pero depende precisamente del demente y de su decisión de realizar su idea, el seguir como un loco, o cambiar al mundo con sus ideas y conceptos.

Una clave para lograrlo son los paradigmas. Según el diccionario, paradigma significa ejemplo o ejemplar. Por lo tanto, los paradigmas de nuestra sociedad, son los ejemplos que seguimos en el desarrollo de nuestra sociedad. Cuando nos aferramos a seguir una sola corriente de pensamiento, y no nos abrimos a conocer otras, se dice que sufrimos de parálisis paradigmática. Cuando buscamos una solución a un problema desde otro punto de vista, estamos buscando nuevos paradigmas.

Por ejemplo, supongamos que deseamos unir los puntos de la figura siguiente, utilizando solamente cuatro líneas rectas, y sin levantar el lápiz del papel:

dots 1
Después de pensar un rato, tal vez nos damos cuenta de que no es posible (si sufrimos la famosa parálisis paradigmática). Pero si abrimos un poco nuestro pensamiento, y procuramos salir del espacio delimitado por los puntos exteriores, vemos que es posible ejecutar la tarea tal y como se pidió:

       dots 2

  Dentro del desempeño profesional de un ingeniero civil, se presentan muchas situaciones como la que se presentó arriba. Por ello, es uno de los profesionistas que debe ser más ágil para adquirir nuevos paradigmas, y evitar al máximo la parálisis paradigmática. Se le presentan problemas que debe resolver con ingenio, y muchas veces se requiere más de esto último que de todos los conocimientos adquiridos en la universidad aplicados por si solos. Lamentablemente suele pasar que muchos alumnos que llegan a tener buenas calificaciones y promedios en la universidad, sufren de una parálisis paradigmática aguda, debido a que se cierran a otros puntos de vista, con el pretexto de “eso no nos lo enseño el maestro”. Dentro de esta profesión se deben afrontar los retos, y dar todo nuestro empeño por salir adelante con los problemas que se nos presentan. Como ejemplo podemos citar a Gustavo Eiffel, a quien se conoce mundialmente por su famosa torre en París. -La verdad es, que debería sentirme celoso de la torre. La gente cree, al parecer, que es mi única obra; pero lo cierto es que he hecho unas cuantas cosas más – dijo en alguna ocasión. Algunas gentes desconocen que este ingeniero francés es uno de los precursores de los modernos puentes de acero, incluso algunos lo consideran como el padre de estas estructuras. Al señor Eiffel le encargaron cierta vez la construcción de un puente en Portugal, el puente de María Pía. Esta construcción debería tener 60 metros de altura y 150 de aclaro. Sus ayudantes le decían que no se podía lograr aquel puente, pero Eiffel después de trabajar en su tablero de dibujo, dijo “Voila, este puente lo vamos a colgar”. En aquella época, los puentes de ferrocarril se construían a base de mampostería que formaba grandes arcos que soportaban el paso de las locomotoras. Por eso, el puente colgante de Eiffel dejo con la boca abierta a todos los ingenieros de su tiempo, por el precio absurdamente barato y la sencillez de la estructura. Pero se impresionaron más cuando vieron al puente tomando forma en el lugar del proyecto. En la actualidad vemos como los paradigmas establecidos por Eiffel en su tiempo, han sido usados ampliamente, y también han permitido crear otros nuevos.

Hemos visto a través de estas breves líneas como el hombre para alcanzar un cierto grado de desarrollo debe satisfacer sus necesidades básicas: comer, beber, reproducirse, etc., pero también tiene otras necesidades: amar, ser amado, vivir en comunidad, superarse, sentirse bien consigo mismo. Ahora vemos que muy posiblemente Maslow tenga razón en sus teorías acerca de la satisfacción de las necesidades humanas, y su influencia en las normas de la conducta humana. En lo que si tiene razón es en que todos los seres humanos siempre estamos en busca de algo, ese algo que necesitamos. Al principio de nuestra existencia como raza humana en este planeta, necesitábamos subsistir sobre las otras especies. Ahora en el nacimiento del siglo XXI, buscamos nuestro origen, queremos saber de dónde venimos, y como es que existimos. Vemos pues, que a lo largo de la historia hemos escalado poco a poco la pirámide de las necesidades de Maslow, pero a un costo demasiado alto que se refleja en el desgaste del planeta, y el sufrimiento de varios grupos humanos que deben luchar por sobrevivir ante el avance los países desarrollados.

Sea pues la filosofía la herramienta que nos ayude a conocernos más a nosotros mismos y a nuestras conductas; a nuestras maneras de pensar y de actuar, ya que solo así podremos llegar a ser humanos, y no simples esclavos de los pensamientos de unos cuantos grupos en los que reside el poder económico entre las naciones. En nosotros y en nuestra conducta diaria, está la clave para hacer de este un mundo mejor para vivir.

El fin.

Todo pareciera haber llegado a su fin bruscamente, sin ningún tipo de aviso,  sin señales en el cielo ni profetas en la tierra. Es así como concluye cualquier cosa. Si supiésemos con antelación el momento exacto del final tendríamos la oportunidad de planearlo todo, crear una agenda que organizara cada segundo hasta llegar ahí. Pero es precisamente el azar y la casualidad la que ha servido de sendero en cada historia y cada vida. Por eso es imposible saber cual será el ultimo segundo del ultimo día perfecto. Se acerca ya, enredado en un torbellino de percusiones estridentes que se alojan en mis oídos hasta llevar mi mente a un clímax de pensamiento profundo en donde lo único que se me ocurre es “¿que es el final?”

Es el principio de algo nuevo.

The end of laughter and soft lies
The end of nights we tried to die
This is the end

Tal vez.

Nada. Esa fue su sensación.

Aunque probablemente no era el termino correcto para describir aquella situación pues una vez muerto,  los sentidos se apagaban. Al menos eso le habían enseñado. No quiere decir esto que en vida asistiera a cursos del estilo “Muerte 101”, “Teoría del estado de muerte”, “Muerte para dummies” o “Todo lo que quería saber del instante inmediato al Rigor Mortis”. Era mas bien como el sexo, del cual  nos platican de una forma ideal tanto en casa como en la escuela, pero que sin embargo no se puede aprender mas que de la forma práctica. Y este era el momento perfecto para practicar y comprobar si el estar muerto era realmente como los vivos decían. Recordaba perfectamente que en su momento no vio ninguna luz, al contrario, dejo de ver cualquier cosa como si le hubieran desconectado los ojos de repente. También dejo de oir, y deseó en ese momento sentir en la lengua el sabor amargo del miedo y la resequedad que arrastra, pero no pudo gustarlo. Se llevó la mano al pecho intentando sentir su corazón sin lograrlo, ya que también el tacto lo había abandonado. Pero seguía pensando, y eso lo intrigaba ¿como era posible que sin sentir ya nada de su cuerpo mortal pudiera seguir pensando? ¿en realidad seguía viviendo su mente después de morir?.

Tal vez todo le habría quedado mas claro, si le hubieran avisado que después de muerto, a los científicos se les ocurriría la idea de conservar su cerebro en un deposito lleno de liquido cefalorraquideo y conectado a una batería de 12 voltios.

Tal vez.

Destrucción

El gran monstruo detuvo por un instante la destrucción que su ira salvaje creaba en cada paso. Esa tremenda fuerza destructora se detuvo en el preciso momento que cruzo la mirada con aquel pequeño ser. Ahí, hacia abajo, a kilométrica distancia se encontraba una menuda y rubia mujer, con apariencia de niña, con una mochila colgada en sus hombros. Sus ojos bañados en lagrimas dirigían una mirada hacia las nubes tratando de encontrarse con el rostro de aquel ser primordial que destruía todo. Cuando esto paso, murió el estruendo y nació un silencio vagamente alterado por el gorgoreo de las llamas que consumían los restos de aquella ciudad y por el viento que ansioso se veía de arrastrar el polvo de las cenizas. El monstruo se inclino, y en cuclillas se dispuso a observar a la joven como esperando que algo sucediera. Sucedió un instante después de otro, hasta que acumulados formaron un tiempo y la mitad de otro. Los labios de la joven parecieron moverse, y de su tímida garganta salió una frase: “Te amo”. El monstruo se desvaneció. La bella saco una frazada de su mochila, y con ella cubrió al hombre que ahora reposaba en el suelo frente a ella, en posición fetal, completamente desnudo, y con la tranquilidad retratada en su faz.

El viaje a Mictlan

En general encontramos tres nombres para denominar al inframundo: Mictlan, “lugar de los muertos”; Ximoayan, “lugar donde están los descarnados”; y Chicuanauhmictla, “lugar de los nueve vados del inframundo”.

Este último se refiere a la estructura compuesta por nueve estratos verticales y descendentes, en el siguiente orden:

Primer vado, inmediatamente abajo de la superficie terrestre: Apanohuaia o Apanoayan “donde se pasa el rio”, “donde se pasa el vado del rio”. al morir los hombres descienden a un lugar subterráneo donde se encuentran a la orilla de un rio caudaloso. Para atravesarlo necesitan del auxilio de un perro. De ahí la costumbre de domesticar a estos animales y tratarlos con cariño para ser reconocidos como amos y garantizar su ayuda. Los perros de pelo bermejo son quienes se dedican a esta labor, pues los de pelo blanco que dicen “yo me lo lave” y los de pelo negro que dicen “estoy manchado”, se niegan a cruzar las aguas. Como muchos son los canes que esperan a sus amos en este sitio, también se le llama Itxcuintlan, “Lugar de perros”.

Segundo vado, Tepectli Monanamictlan, “lugar donde los cerros chocan entre sí”, o tepeme monamictia, “Cerros que luchan o chocan”, pues aquí dos grandes montes se atraen y se repelen.  los muertos son triturados y tratan de cruzar oportuna y rápidamente este recodo para no quedar aprisionados.

Tercer vado, itztepetl, “cerro de navajas”. Los pedernales cortantes amenazan a los difuntos viajeros.

Cuarto vado, itzeecayan, “lugar donde sopla el viento de navajas o viento helado”. Se cree que desde aquí salen los vientos del norte que arrasan las cosechas y derrumban las casas. A este sitio se le conoce también con el nombre de cehuecayan porque dividido en dos ambientes, en una de sus partes siempre cae nieve.

Quinto vado, paniecatlacayan, “lugar donde los cuerpos flotan como banderas”. Aquí se pierde la gravedad y los muertos están a merced de los vientos. Próximos a salir, estos los regresan o los llevan de un lado a otro, hasta que finalmente salen hacia la siguiente prueba.

Vado sexto, timiminaloyan, “lugar donde flechan”. Se dice que aquí, un dios domina el error, se apropia de las flechas erradas de los guerreros y que son estas las que usa para acosar a los muertos en su trayectoria e irlos desangrando.

Vado séptimo, teocoyolcualloya, “donde las bestias devoran los corazones”, o teocoylehualoyan, “lugar donde un jaguar (identificado con el nahual de texcatlipoca) se alimenta de corazones”.

Vado octavo, yxmictlan apochcaloca, “lugar donde se enceguece en el camino de la niebla”. Algunos dicen que este sitio es el apanhuiayo, “laguna de aguas negras” en la que habita la lagartija xochitonal. Este nombre se compone de xochitl, flor; tonalli, día, calor, alma, espíritu. Al parecer los muertos aquí, ya completamente descarnados, vencedores de los anteriores obstáculos, encuentran su tonalli liberado del cuerpo, de la materia.

Vado noveno y último, chicunamictlan, “recinto de la muerte o del descanso eterno, regido por mictlantecuhtli y mictecacihuatl, “señor y señora del lugar de los muertos”. Entrando a su umbral es necesario vencer el último obstáculo, el tramo llamado chiconauhhapan, extensión de nueve aguas. Una vez traspuestas, el difunto deja de padecer. Tal vez por esto algunos prefieren nombrar al último vado, yxmictlan apochcaloca, que ha sido identificado por otros investigadores como el octavo estrado, en el sentido de que una vez deshecha la materia el muerto se enceguece y careciendo de sensibilidad, deja de gozar y padecer. Esta región, la ultima, es la del descanso, el alma liberada de los padecimientos del cuerpo. El inframundo esta orientado hacia el norte.